Notes From a Recent Planning Session
Nos sentamos tres horas frente a una pared cubierta de impresiones pequeñas. No eran bocetos terminados: eran fragmentos de referencias, capturas de tipografías, pruebas de color impresas en papel barato y algunas notas escritas a mano sobre cómo debería sentirse una identidad que todavía no existía. La sesión no buscaba aprobar nada, sino decidir qué preguntas valía la pena hacerse antes de abrir cualquier archivo de diseño.
El proyecto en cuestión es un sistema visual para un espacio cultural en el sur del país. La primera conversación había girado alrededor de estilos, pero al avanzar quedó claro que el problema real era otro: cómo construir una marca que resista cambios de programación cada pocos meses sin perder reconocimiento. Eso cambia por completo el punto de partida. Ya no se trata de elegir una paleta atractiva, sino de definir reglas que otras personas puedan aplicar sin nosotros delante.
Lo que anotamos en la pared
Tres ideas quedaron marcadas con cinta roja. La primera: la tipografía principal tiene que funcionar tanto en un afiche A2 como en una historia de redes, sin depender de ajustes manuales. La segunda: el color de acento se reserva para señalética y momentos de énfasis, no para decorar. La tercera: el logotipo debe poder convivir con obra de artistas invitados sin competir visualmente. Son criterios simples, pero cada uno descarta media docena de caminos posibles.
También discutimos el archivo. El espacio lleva cuatro años produciendo material gráfico con criterios distintos, y no hay intención de borrar ese rastro. La propuesta es integrarlo: usar la nueva retícula como marco y dejar que las piezas antiguas aparezcan dentro, documentadas. Eso convierte el rediseño en una lectura del recorrido, no en un borrón.
Qué sigue
La próxima etapa es traducir estas notas en un documento de uso: escala tipográfica, márgenes mínimos, ejemplos de aplicación en señalética, redes y material impreso. Antes de eso, queremos probar el sistema con una pieza real, no con un mockup. Si el sistema no aguanta un afiche concreto con fechas y nombres reales, no está listo.
Si te interesa cómo se conecta este tipo de proceso con otros proyectos del estudio, puedes revisar la serie completa de notas o escribirnos directamente desde la página de contacto.