Llegamos con un montón de referencias sueltas y salimos con una retícula que el equipo aplica solo. Lo que más nos sirvió fue la guía de uso: nadie tiene que llamar al diseñador cada vez que montamos una exposición nueva.
Esta página reúne situaciones reales de clientes del estudio: marcas que llegan con material disperso, espacios culturales que necesitan una identidad que resista programación rotativa, publicaciones que quieren ordenar años de archivo. Aquí ves cómo se traduce cada caso en un plan de trabajo concreto y qué esperar del proceso antes de firmar nada.
Galerías, editoriales independientes y festivales que llegaron con una intuición visual y salieron con un sistema que pueden sostener sin nosotros. Estas son sus palabras, sin edición.
Llegamos con un montón de referencias sueltas y salimos con una retícula que el equipo aplica solo. Lo que más nos sirvió fue la guía de uso: nadie tiene que llamar al diseñador cada vez que montamos una exposición nueva.
Trabajamos ocho años de archivo editorial y el rediseño no borró el carácter de la revista. Al contrario, ahora las notas largas respiran y el equipo arma cada número sin pelear con la maqueta.
La instalación se ajustó en sitio durante los ensayos, no llegó cerrada desde un escritorio. Eso se notó en el resultado: el público entendía que la pieza reaccionaba a lo que pasaba en la sala.
Nos entregaron criterios, no solo archivos. Sabemos cuándo usar el acento cromático y cuándo dejarlo quieto. Esa claridad es lo que hacía falta para una marca que convive con obra de otros.
Pedimos una identidad y recibimos un sistema modular que se recompone cada trimestre. La señalética, las redes y el material impreso salen del mismo lugar sin repetirse.
Si tu proyecto se parece a alguno de estos casos, cuéntanos en qué punto estás. Revisamos el contexto antes de proponer cualquier cosa.
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Una llamada de treinta minutos basta para entender el alcance: si es identidad, dirección de arte, una pieza editorial o una instalación. Llegamos con preguntas concretas sobre tiempos, formatos y equipo, y salimos con una propuesta de ruta. Sin presentaciones genéricas ni carpetas que nadie lee.